viernes, 30 de noviembre de 2012

Calendario de Adviento

Yo no iba a ser menos ;)

Supongo que llego un poco tarde, que estas cosas se preparan con más tiempo, pero no se me ha ocurrido antes. Este calendario lo hice hace ya dos años para mis hermanas. Y este sí que sí que es el regalo que me devolvió la vidilla por las manualidades.

Entonces no pensaba en que un día lo publicaría, así que las fotos son pésimas (otra vez) y las instrucciones serán más o menos parecidas.


Son 24 cajas de cerillas, que yo ordené como una escalera, pero que admiten cualquier posición. Las pegué entre sí, forré el exterior con papel de color (rosa, no muy navideño) y me pegué el curre de hacerle dos agujeritos a cada cajón para pasar el hilo negro que hacía de tirador (más decorativo que otra cosa, porque es más fácil empujar las cajitas desde atrás). También forré el interior de los cajones, ni la mitad de bien que con la cajonera de mi madre, pero era la idea.

Y entonces vino mi parte favorita, que fue lo que me hizo lanzarme con el proyecto y lo que más me gustó: los 24 regalillos. Eran tonterietas sencillas, y solo voy a poner tres porque si no es una locura.

Las típicas pulseras de bolitas
Unos títeres de dedos (el castillo está hecho así de mal a propósito)

Una notita decorada que decía que les mandaba un beso dentro del minicubo
Y así hasta completar los 24:
 

Obviamente unos eran más trabajados y originales que otros: había puntos de libro, unos broches, copos de nieve de papel de periódico, los pendientes de llave, una receta... Y algún día me permití el lujo de dejarles una nota que decía "sin ideas" o algo parecido. Era mentira, me saturé tanto de ideas que no podía dormir (literalmente), pero quería hacer la gracia. Además como les llegó tardísimo, abrieron como 6 o 7 cajones de golpe y no quería que mi trabajo se fuese al traste así de rápido.

De navideño no tenía mucho, pero el concepto me encanta. Este año ya no llego, quizás el que viene repita de otra manera.

Espero que a alguien le sirva alguna de las ideas :)

viernes, 23 de noviembre de 2012

Presentando regalos 5: space invader y ratón

Se tenía que notar la visita y el trabajo, por eso he estado desaparecida. No ha terminado ni la una ni el otro, pero quería hacer acto de presencia.

Tengo una entrada importantísima que hacer: ¡por fin tenemos el sofá de pallets! Pero todavía no le he hecho fotos, así que tendrá que esperar. Tiene apenas un par de semanas de vida y ya le están saliendo los defectos, pero ya lo contaré el próximo día.

Hoy al grano. Un par de ideas tontas para envolver regalos.

Esta primera del space invader es sencillísima: se hacen tiritas de cartulina y se "tejen" haciendo la forma. Por supuesto, le debo la idea a internet, concretamente a una chica que hace maravillas en www.minieco.co.uk:


Y esta otra es aún más sencilla si cabe y de cosecha propia: hice un cono de papel grande, metí la caja del regalo y rellené con papeles para darle volumen y forma. Entonces le doblé el morro y el culo y en otro papel igual recorté las orejas y la cola (que pegué cutremente con celo). Voilà:


¡Espero que os gusten!

No sé si se nota, pero voy un tanto apurada. Si no se entiende algo me avisáis :)

viernes, 26 de octubre de 2012

Flores de papel de periódico



Todo esto empezó cuando vi que mi indecente afición al sushi me había hecho acumular infinidad de palillos en casa. Primero pensé en hacer una lámpara, pero ya tengo demasiados proyectos de luminarias, así que, como quería hacer estas flores hace mucho tiempo, convertí los palillos en un jarrón.



Las flores, aunque son sencillas, llevan mucho trabajo, así que me conformo con las que tengo hasta que me dé por hacer más. El jarrón fue más difícil de lo que había anticipado: los palillos no querían quedarse quietos, así que los pegué entre sí con la ayuda de un cartón fino, que se ve en esta foto:



Y cuando ya tenía las cuatro caras, hice la estructura de cartón de la segunda imagen y las pegué. El conjunto queda muy irregular porque los palillos son así, no es mi culpa (creo).

Por cierto, odio los periódicos chilenos porque tienen demasiados colores, yo quería que las flores fuesen en blanco y negro, pero era imposible...

jueves, 18 de octubre de 2012

Presentando regalos 4: pendientes



Este año no he tenido tiempo para mucho, así que me he limitado a lo que es mi última especialidad: esmerarme un poco con la presentación.

La idea se la debo completamente a Helena, que me sugirió hacer un pavo haciendo el pino (para que la cola colgase), pero no llegué a tanto y me he conformado con dos pavos reales en reposo, que se ven poco. Es una manualidad para niños: dibujar-cortar-pegar trocitos de cartulina. La base también es una cartulina sin más.

Y ya está, no es de mis creaciones más potentes, ni como mucho, pero me hace gracia la idea de que los pendientes tengan un contexto, de hecho, ya había usado esto antes:



Estos pendientes de llave pertenecen a los regalos de un calendario de Adviento que hice para mis hermanas hace un par de años con cajas de cerillas y que se merece una entrada por todo lo alto. La puerta tiene un ángulo extraño, pero con un poco de imaginación se arregla.

Y hasta aquí la entrada de hoy :)


PD: Feliz no cumpleaños, Carla.

martes, 9 de octubre de 2012

Cuadritos florales

En la última entrada ya dije que el dibujo no es mi fuerte, pero a veces me gusta intentarlo y con el tema de copiar diseños de henna me animé. Por otro lado, estuve leyendo sobre tintes naturales (increíble, se puede usar té, café, cebollas y casi todo lo que te imagines, aunque salen colores inesperados) y como ponerse a teñir ropa era un marrón (nunca mejor dicho), pues decidí intentarlo con papel.

No sé si ya se me ha escapado esta faceta anteriormente por aquí, pero soy impaciente, así que cuando quise hacerlo y vi que no tenía más que papel normal, me dio igual y seguí adelante, sabiendo que la hoja se retorcería completamente.



Básicamente mojé el pincel en té y/o café y me puse a hacer cuadritos en una hoja. Más tarde hice otros para la habitación de Carla (a la que le hemos estado dando unos toques mágicos), muy parecidos a estos. Y luego ya me emocioné con la técnica (siempre me pasa lo mismo) y me puse a copiar dibujitos de William Morris, que tiene los diseños florales más bonitos del mundo. Que los míos no sirvan como ejemplificación:


Al de arriba quiero ponerle un marco, pero tengo que bajar al trastero a buscarlo y pueden pasar meses, por eso los de abajo los pegué con blu-tack y me quedé tan ancha. A pesar de todo, me gusta que los bordes estén arrugados.

Por cierto, ¿identificáis mi favicon? :)

miércoles, 3 de octubre de 2012

Presentando regalos 3: caja de cerillas

Volvemos a los regalos. No sé si es que yo tengo una obsesión con el tema, pero de un tiempo a esta parte siempre quiero envolver las cosas de formas distintas y a menudo busco en la web. Ojalá estas entradas le sirvan de inspiración a alguien.

De nuevo con mis sempiternas teteritas y tacitas. Con Marina no sé qué fue antes, si el huevo o la gallina, quería hacerle el colgante y quería regalarle algo en una caja de cerillas (por aquello de que tengo la idea, no sé si cierta, de que le gustan las cosas pequeñas), me iluminé y salió esta cajita que me tiene tan orgullosa:


Ella es mi hermana y, para mi sorpresa, me salió calcada. Dibujar no es en absoluto mi fuerte, como bien demostré cuando me tocó el turno del autorretrato, pero la idea me quedó tal como quería. La gracia era que se reconociese a sí misma en la cajita y al abrirla nos "reuníesemos" a tomar el té (como si ella hiciese eso alguna vez).



Y no podía faltar el toque de gracia: le hice un sobre normal y corriente, pero recorté la solapa (o como se llame) y la pinté con rotulador para que no fuese un papelucho. El paquete era tan diminuto que se extrañaron de que me lo aceptasen en correos. Cuando me lo dijeron, yo también.

Son todo materiales reciclados: una caja de cerillas, el papel de embalaje de algo que me mandaron, quizás reconocéis la pared por el regalo para mi madre (¡hasta la idea reciclé!), los dibujitos también los hice en restos de papel que tengo por ahí (tengo miles de trocitos minúsculos que siempre pienso que en realidad no me servirán para nada, y con esta manualidad encontré la excusa para seguir acumulando) y, por supuesto, el colgante en sí mismo...

¿Qué os parece?


martes, 25 de septiembre de 2012

Colibrís de papel

Vuelta a la rutina después de una semana de descanso, qué pena.

No estuve muy productiva, pero hice una lámpara que está en la UCI de manualidades porque salió un poco desastrosa y este móvil de papiroflexia:


Cuando vivía en Irlanda hice un móvil de flores de papel para mi compañera de piso y desde entonces he querido hacer uno para mí. El jueves pasado me puse manos a la obra y me arrepentí de inmediato porque era muy largo. Había pensado también en las típicas pajaritas, pero están muy vistas, así que trasteando en la web di con este vídeo tutorial para hacer un colibrí y como el animalejo me hace especial gracia, pues fue la figura elegida.


Creo que retiraré el blanco (que en la foto parece una flor o algo así). Fue el primero que hice porque pensaba hacer cada uno de un color, pero el papel era muy grueso y no es muy práctico para papiroflexia, así que los demás los hice con papel de embalaje y encima reciclé esos recortes que tenía por ahí. Sigo teniendo la intención de acabar el móvil de flores y plantarlo al lado de este.

Ya tengo un adornillo en mi habitación, que estaba muy pelada :)

viernes, 21 de septiembre de 2012

Pasador de corazones


Llevo tiempo con muchas ganas de bordar, cuando digo "bordar" me refiero a trastear con hilos porque no sé más que punto de cruz y mis intentos por aprender otros puntos han sido poco fructíferos (véase el libro de recetas). El caso es que no sabía qué bordar ni dónde porque me parecía que era una actividad para niñas o para adornar casas de ancianas. Ahora ya se me han pasado las manías y aunque casi ni he empezado, lo quiero bordar todo.

Mi primer intento e idea ha sido hacerme un pasador de corazones y a pesar de que la tela no era la más adecuada y que el diseño es un poco irregular, creo que queda monísimo (en la foto se le ven mil defectos, pero puesto pasa más desapercibido).

Lo único que hice fue bordar un trocito de tela y embutirle relleno de un cojín. Es mullidito, pero no consigo hacerle una foto donde se vea bien.

¿Qué más puedo bordar?



PD: ¿Se nota quién está aprendiendo a jugar con blogger? Poco a poco voy consiguiendo que se vea menos como una plantilla predeterminada (creo) y más como lo que yo tenía en la cabeza. Y además voy tirando por el simbolismo de Alicia en el país de las Maravillas... ¿Os gusta?

martes, 11 de septiembre de 2012

Cajonera en miniatura

Vamos a romper la dinámica de "presentando regalos", o al menos lo voy a intentar.

También es un regalo y cuando lo hice no pensaba ponerlo en el blog porque ya existen unas instrucciones muy buenas en la web (otro día os paso el enlace porque ahora no puedo acceder), pero luego me arrepentí de no haber hecho fotos del proceso porque es una monada.


Es una cajonera en miniatura con tres cajas de cerillas. El proceso no puede ser más sencillo:

1. Se pegan las tres cajas entre sí.
2. Se forran con cartulina para que la superficie sea lisa.
3. Con una masa de harina y agua se rellenan los huecos entre cartones para que sea uniforme.
4. Se pegan rectángulos de cartón para hacer los relieves de los cajones.
5. Se pinta todo en marrón y se deja secar.
6. Se pinta todo en blanco y cuando esté seco, se pasa una lija bien fina por los bordes para decapar.
7. Se añaden bolitas para los pomos y unos cilindros como patitas.

 

Y luego vienen las complicaciones que yo me invento: pinté un papel con rayitas amarillas para forrar el interior de los cajones; y del paso 3 (que también fue un aporte mío) me sobró mucha pasta, así que hice un jarroncito. Me gustaba el color que quedaba natural, pero era exactamente igual que la mesita y como me flipó lo de pintar y lijar, pues eso hice también con él (aunque no me quedó muy bien). Las flores no las hice yo, es una asignatura pendiente. Ah, y le puse un sobrecito tonto a medida. (Aquí la foto con mis gafas para que se vea el tamaño).

Y ya casi os dejo tranquilos. Cogí un trozo de cartón mal cortado que tenía por aquí porque, total, solo era para protegerlo de las malvadas manos de Correos, pero al acabar me pareció muy cutre y lo arreglé poniéndole cuatro simbolitos estúpidos que le dan el toque definitivo:


Y ahí va otra idea tonta para presentar un regalo.

Espero que os gusten mis primeros pasos hacia el mundo de miniaturas :)

martes, 4 de septiembre de 2012

Presentando regalos 2: caja hexagonal

Buscar piso es agotador y consume mucho más tiempo del que parece. En estos momentos es la actividad que ocupa todas mis horas laborales y libres, así que últimamente no he hecho nada más y voy a seguir tirando de viejas glorias.
Retrocedo en el tiempo al cumpleaños de mi hermana Helena de este año. Le regalé una de mis teteritas y como le dediqué pocas horas (nótese el tono irónico), decidí invertir algo más de tiempo en el envolotorio y le hice una cajita hexagonal. Os dejo aquí un patrón de Canon muy útil que he encontrado, aunque yo en lugar de las puntas redondas, le hice un copo de nieve (me parece que también lo saqué de algún sitio).

El papel que utilicé no era el idóneo, debería haber sido más grueso, pero tampoco es para múltiples usos...



Y por si fuese poco, a la tetera y la tacita les hice una caja para esconder la cadena y que no le llegase todo enredado (nunca le pregunté si funcionó mi invento) y además le puse papel rojo para amortiguar un poco y porque le daba un toque de color y glamour:


¿Es que no me callo nunca? ¿Cuánto más se puede hablar de una cajita de cartulina?

viernes, 31 de agosto de 2012

Presentando regalos 1: maniquí de periódico

Por ahí siempre se dice que el envoltorio es tan o más importante que el regalo en sí mismo. Y yo me tomo esta filosofía muy a pecho y a veces me vuelvo loca y la presentación sobrepasa con creces el presente (usando esta palabra me siento como un Rey Mago). El caso es que aunque quizás sea un exceso, no pienso dejar de hacerlo y os iré contando mis ideas.

One at a time para que me dé para varias entradas, que soy tonta pero no tanto. Empiezo con una sencilla. En Navidad hicimos un amigo invisible, me tocó Carla y le regalé una camiseta, unos pantalones cortos y unos auriculares. En cuanto tuve los regalos en las manos vi clarísimo que tenía que ser una persona, así que eso hice:


No puede ser más sencillo: un montón de bolas de papel de periódico pegadas con celo y ya está. También lo envolví con papel de periódico, así que era un poco monotonto, pero causó sensación. Es un poco deforme, pero teniendo en cuenta los materiales nobles utilizados, creo que salí airosa.

Y con esto y un bizcocho, me pierdo hasta la semana que viene.

lunes, 27 de agosto de 2012

Libro de recetas

Por fin mi hermano ha vuelto de viaje, ha abierto mi regalo y tengo vía libre para publicarlo.


Le hice un libro de recetas y fue muy laborioso. Primero preparé el libro en sí siguiendo este tutorial en vídeo (está en inglés, pero creo que las imágenes bastan) y el paso a paso en fotos del mismo autor. Yo me compliqué la existencia, como suelo hacer, usando dos telas en lugar de una y bordando las letras (es la primera vez en mi vida que bordo letras, por eso parecen de preescolar).

A continuación hice unos separadores que no son más que cartulinas de colores pegadas cada X páginas y que dividían el libro en cinco secciones. Ahora creo que con eso habría sido más que suficiente, pero como llevo mucho tiempo desesperada por intentar hacer mis propios sellos de goma, pues me lancé a ello. Casi me da vergüenza poner los resultados aquí, porque mis sellos eran unas chapucillas, pero què hi farem, ya iré perfeccionando la técnica.


En mi defensa tengo que decir que las gomas que tenía no sirven para esto, pero no tenía más y no iba a comprar, que la gracia estaba en reciclarlas. Por si acaso, cuento que el primero era una brocheta y el segundo un plato de sopa, creo que los otros están más claros.

Y aprovecho también para decir que como no tenía tinta, primero probé a estamparlos con rotuladores, pero se me deshacían las gomas, así que tuve que hacerlo con témperas y era un rollazo, tenía que ir jugando con millones de pinzas así:


Y ya está, libro de recetas terminado y entregado. Otro día más.

¡Feliz semana!

martes, 21 de agosto de 2012

Mis regalos de cumpleaños

A veces se me suben los humos y me creo el cuento de que tengo grandes habilidades, pero por suerte o por desgracia, ahí están siempre mi madre y mis hermanas para recordarme que me queda mucho por andar y que siempre me darán mil patadas en esto. Lo bueno es que voy a recibir regalazos como los siguientes el resto de mi vida.

Para mi cumpleaños me llegó un paquete gigante (y ligero, tampoco se trata de mantener a los de Correos nosotras solitas) cuyos contenidos todavía me tienen fascinada. El tamaño se debía a estas dos letras de porexpan, que deben de tener 50 cm de alto y que adornan felizmente mi comedor.

A continuación venía el regalo de mis hermanas, en este sobre multicolor:


El contenido era aún mejor, pero es personal e intransferible y nadie entendería nada.

Y por último había dos paquetitos más: unos pajaritos cosidos y bordados por mi madre. Hace más de un mes de todo esto y todavía no puedo dejar de mirarlos. Me tienen embelesada.


¿Habéis visto algún regalo mejor que estos?

¡Muchas gracias (otra vez) a las autoras!

lunes, 13 de agosto de 2012

Colgador para las llaves

Hoy una entrada breve, para variar.

Necesitaba un lugar para poner las llaves y llevaba un año dándole vueltas a proyectos complicadísimos cuando encontré una idea buena, bonita y barata en un blog. Conseguí un marco en casa de mi suegro (bueno, más bien diez marcos, él es una fuente inagotable de recursos para mis tonterías), unos ganchitos y cinta de doble cara porque ya estoy harta de agujeros. Este es mi colgador:



Por pura casualidad es del mismo color que el del otro blog, aunque su marco es mucho más bonito. No se puede tener todo. Estoy muy contenta por mi mesita de cartón, que por fin se ha liberado del peso de las llaves y por mi comedor, que con esto ya tiene decoración en todas las paredes.


En esta foto se ve la trampa del cerezo, que en realidad es una ramita, y el corazón de la puerta, que me lo mandó mi madre y tiene una A bordada. En la próxima entrega más regalos de la artista del corazón.

¡Feliz semana!

miércoles, 8 de agosto de 2012

Lámpara de cartón I

Casi dos semanas. Supongo que es bueno porque he tenido mucho trabajo pero ahora ya tenía ganas de ponerme y me estoy escaqueando un ratillo.

En esta entrada quería poner el regalo de mi hermano, pero se ha ido de viaje sin abrirlo y me ha hecho la pata polvo. Así que buscando en el baúl de los recuerdos he encontrado lo que le hice el año pasado y aunque las fotos vuelven a ser un poco malas, estoy muy contenta con la lámpara (y él más):



La copié de una tienda de diseño y por supuesto que la original era más perfecta y más sólida, pero no se puede tener todo, lo mío es como una copia china.

No tiene ninguna ciencia. Cogí una caja de cartón de vinos y le corté la silueta de la lámpara. La idea inicial era pintar la caja, pero luego me gustó que se viese que era una caja de vino y los dibujitos que tenía, así que quedó tal cual venía. Como no me decidía entre papel amarillo o blanco (el primero quedaba mal cuando estaba apagada y el segundo daba una luz muy fea cuando estaba encendida), le puse de los dos, uno encima de otro.

Os pongo otra foto un tanto gratuita, pero en la que se ve la lámpara encendida y apagada, que cambia mucho la cosa.


Por suerte o por desgracia, no tengo fotos de la chapuza que hice para aguantar la bombilla. Era una maraña de alambres que atravesaba el casquillo para sujetarlo; como era un poco endeble, para poner la bombilla con comodidad aproveché una puertecilla que había detrás de la caja (en realidad es la parte delantera y esas aberturas son para que se vean las etiquetas de los vinos).


También se ve en esa foto que hice un agujerito en una esquinita para pasar el cable. Y eso sería todo respecto a la lámpara.

Como soy perfeccionista y detallista hasta decir basta (aunque a veces me tengo que rendir ante la evidencia y aceptar que disto mucho de la perfección, como pasó con los alambres), no me conformé con eso y en un insulto a la inteligencia de mi hermano, y más que nada para hacer el chiste, le hice unas instrucciones de uso copiando las de una famosa tienda que espero que reconozcáis:


Sí, en el punto 2 se me olvidó la mano y está atravesada, ya he admitido que no soy perfecta.

¡Espero que os guste!

sábado, 28 de julio de 2012

Furoshiki

No tengo ni idea del tema y al poco de ponerme a buscar he confirmado mis sospechas de que el furoshiki es bastante más complejo de lo que yo os voy a enseñar, pero no me voy a cortar por eso.

Hace unas semanas fue mi cumpleaños y unas amigas me regalaron unos productos de Lush. Los regalos me encantaron, pero la forma de presentarlos fue lo mejor: venían en lo que parecía una bolsita de tela, que, enseguida me explicaron, en realidad era un pañuelo. Lo preparan en la propia tienda, así que en cuanto pasamos por una, Vero y yo fuimos a preguntar el nombre de la técnica (que para nosotras era origami con tela). Las tres dependientas que había eran encantadoras y no solo nos dieron el nombre sino que encima nos hicieron una demostración, casi un taller de furoshiki improvisado. Y he aquí el resultado de su esfuerzo:


Ahora voy a intentar reproducir las instrucciones, aunque en vivo era mucho más sencillo:
  1. Se extiende un pañuelo cuadrado.
  2. Se meten las puntas hacia dentro (tengo que confesar que no sé para qué sirve este paso, pero yo respeto las instrucciones que me dieron).
  3. Se anudan entre sí dos de las esquinas.
  4. Se anudan las dos que quedan.
  5. Se introduce el regalo o lo que haya que meter (la idea de la naranja era para que quedase redondito, pero el día que tenga niños y necesite sobornar a la profesora le mandaré una manzana con furoshiki para ganar más puntos).
  6. Se tira de las esquinas para cerrar la bolsa.
  7. Y finalmente se anudan las puntas. Aquí hay una discrepancia entre las instrucciones de las chicas y el pañuelo que me regalaron (y que anudaron ellas mismas en un día distinto): nos dijeron que había que atar las esquinas contrarias, es decir, las que no pertenecen al mismo nudo del número 4, pero mi pañuelo venía al revés. Mi conclusión después de varias pruebas es que da lo mismo, funciona igual. 

Y ya está. El 7.1 es una trampa, es lo mismo que el 7, solo quería que se viese bien cómo queda. Soy una cutre.

La gracia de esta bolsita es que es como un nudo corredizo y por lo tanto se puede abrir y cerrar. Por cierto, el de las imágenes anteriores no es el pañuelo que me regalaron, este me costó 30 céntimos en el supermercado y estoy fascinada con él. El de Dani y Vero era este:


Es maravilloso y encima huele muy bien por el jabón que traía, pero no podía hacer el tutorial con este por dos razones, a cuál más tonta: es muy rígido, así que me costaba más atarlo y es mucho más grande y no me cabía en las fotos (sí, definitivamente esta es mucho, mucho más tonta).

Creo que es una monada y ya me veo empaquetando regalos y usándola como bolso, cuando solo llevo el monedero y las gafas de sol, por ejemplo.

¡Espero que os guste! ¡Y gracias a mis pequeñas y a mi madre por la publicidad! ¡Bienvenidos, nuevos seguidores!

miércoles, 18 de julio de 2012

Minijuego de té


Y por fin ha llegado el día en que puedo presentar algo original, mi gran orgullo: la tetera colgante. Es una creación conjunta con la modesta reina de las miniaturas, mi madre. Y en esta entrada voy a explicar el paso a paso. Tengo intención de enrollarme como una persiana, aviso.

Hace dos veranos Swarovski sacó un colgante con esta forma y aunque por lo general la marca me resulta demasiado brillante, la idea me fascinó (no en vano era una colección de Alicia en el país de las Maravillas). Así que me puse a maquinar cómo hacer una versión propia (nunca me planteé comprarlo) y estuve jugueteando con arcilla sin conseguir muy buenos resultados. Entonces apareció mi madre con su casi-síndrome de Diógenes y entre sus toneladas de chatarra eligió los materiales ideales, que son los siguientes:


- 1 cadena y 4 eslabones sueltos
- 2 botones de los que se encajan (la parte inferior, que es más plana), como las chapitas de los tejanos
- 1 cuenta de madera cilíndrica (en la foto la verde es la original y la amarilla una cortada)
- 1 cuenta redonda
- Alambre en dos tamaños

Y aquí van los pasos (las cuentas no cambian de color por arte de magia, sino porque jugué con varias):


1. Corté la cuenta para la tacita. Esta cuenta se la robé a mis hermanas porque me venía como anillo al dedo, pero también se podría hacer con la tapa de un boli Bic, por ejemplo.

2. Marqué los puntos para hacer los agujeritos donde van los alambres. Tengo la suerte de contar con una Dremel, pero como es madera quizás se pueden hacer con un punzón.

3. Los agujeros deben atravesar la madera para que el alambre llegue hasta adentro y no se caiga. También agrandé el centro de la taza para que fuese más proporcionada.

4. Doblé el alambre con unos alicates, comprobé que se ajustase a las cuentas y lo corté dejando bastante margen. En la foto está el asa de la tacita ya cortada como veis no queda muy pulcro y estoy midiendo la de la tetera.

5. Rellené los huecos con cola blanca. El proceso es largo porque la cola se encoje al secar y hay que repetirlo una y otra vez.
    5.1. Puse uno de los botones como plato (con la bolita dentro, obviamente) y metí cola para sujetarlo todo y simular el té, así que ojo con que no toque los bordes.
    5.2. También tapé el agujero de la tetera para sostener los alambres (están retorcidos dentro). Le puse cola en la base del pitorrito para darle volumen y la dejé boca abajo para que no gotee y se forme correctamente.

6. Cuando la cola se secó, giré la tacita y rellené la parte inferior del plato (también varias veces) y a la tetera le pegué la tapa y cubrí los agujeritos con cola.

7. Y a pintar. El diseño es con pinturas acrílicas y luego tienen una capa de esmalte transparente, que es lo que les da el aspecto de cerámica. Poco a poco y eso que voy a un ritmo de una por año mi pulso mejora y los dibujos son más elaborados. Estos son mis tres modelos:




La primera foto es de la más nueva. Mi hermana pequeña la recibió hace un par de días y parece que le encantó. Me pasé meses buscando el diseño idóneo para ella y cuando ya lo tenía se me olvidó, pero este que se me ocurrió más tarde es mejor (me acuerdo vagamente del otro) y creo que es perfecto para Marina porque le gustan las cositas con detallitos. La de Helena es la segunda foto y siempre tuve claro cómo sería (aunque me costó más que ninguna). No hay imágenes del juego barnizado, pero esta con la moneda da una idea del tamaño. Y la última es la mía, que finalmente poco tenía que ver con la de Swarovski.

8. Cuando el esmalte esté bien seco, viene el momento de la cadena. Los eslabones son para las asas de las dos piezas y a la taza le añado un trocito de cadena para que quede más abajo, como se ve en la primera imagen. Juego de té listo.

No digo de este agua no beberé, pero por ahora no tengo intención de invitar a más miembros a mi selecto club de té (aparte de los que se animen a probar con mis instrucciones). Hasta aquí somos las cuatro mujeres de la familia; el de mi madre no es colgante, pero es igual que el mío y paradójicamente volverá a mis manos cuando esté en Barcelona, ya que la muy boba lo puso en una preciosa escena para mí, pero ya le haré otro si quiere.

Espero que la niña de mis ojos os guste tanto como a mí, porque me he pasado mis buenas horas para hacer todas las tacitas y teteritas y escribir esta interminable entrada.

Os dejo para ir a tomar un té de verdad, no de cola y pintura. 

viernes, 13 de julio de 2012

Flores murales

Vamos hoy con una manualidad que bien podría ser infantil. Es otra de esas tonterías que me hacen mucha ilusión porque se recicla material, son fáciles y quedan muy monas. Algunos usan los rollos de papel para prensar maletas (¿no, GM?), yo he hecho unas flores para mi comedor.

Solo hacen falta rollos de papel higiénico (yo he usado unos nueve) o de cocina, cola blanca, pinzas y témperas. Se cortan los rollos en tiras de 1cm (es más pesado de lo que parece) y se pegan entre sí, formando el dibujo y sujetándolas brevemente con las pinzas. Yo he optado por lo fácil, ir encajando los pétalos en cada hueco, pero se pueden formar otros diseños. Aconsejo pintar los rollos cuando están enteros, porque yo pinté las flores al final y ha sido un poco incómodo.


Me hace gracia la segunda foto, que parece que las pinzas estén reunidas tramando algo :) (este comentario podría ser tuyo, mamá, ¿verdad?).

Ahora que estoy montando esto veo que parece que se hayan invertido los colores entre las fotos del proceso y el producto final. Es que tengo una obsesión con este tono. De hecho, estas flores están encima del sofá, que también es de ese color, pero que pronto desaparecerá de nuestras vidas (está hecho polvo y es muy feo) para dejarle sitio al sofá que estamos haciendo, que por supuesto también es rojo (¿Debería preocuparme? Aunque no encontramos la tela perfecta de color sangre que quería yo y no es igual) y que espero que no tarde mucho en hacer su aparición estelar en Maravidades.


La imagen no es todo lo ilustrativa que querría, cuando tenga el conjunto completo subiré una foto, por ahora no quería que el sofá viejo mancillara mi casa virtual de ensueño (que es más falsa que un duro sevillano porque subo las fotos que me da la gana, pero que va cobrando vida lentamente).

¡Feliz fin de semana!