miércoles, 30 de mayo de 2012

Jaula jabonera

Aquí estoy otra vez. Estoy muy motivada con el blog y con los comentarios que he recibido, por eso soy constante, pero voy tirando de cosillas que ya tengo hechas y más pronto que tarde se me acabará esta mina. Sospecho que en poco tiempo me haré más de rogar. El que avisa no es traidor. Además, mis tres principales seguidoras ya conocen todas estas cosas, lo siento por vosotras, pero es lo que tiene tener enchufe ;)

En fin, aquí va la foto de hoy. En este caso yo no hice casi nada, a parte de volverme loca buscando la jaula adecuada (al poco llegó el boom de las jaulas y encontré esta, la perfecta). Lo único manual es la trenza de cuerda que la sujeta. Pensé en hacer la jaula yo misma pero llevaba mucho tiempo dándole vueltas a la idea y la quería ya, no aceptaba otra jabonera en mi baño y la situación empezaba a ser incómoda.


Tengo una idea de bombero para darle el toque definitivo, pero no la revelaré hasta que no la haga, que por la boca muere el pez.

Mi jaula tiene un par de puntos negativos: se balancea y hay un hierrito de la puerta que araña al meter la mano. Para mí son nimiedades, no encuentro que se balancee porque está en la esquina y nunca me he arañado, pero las malas lenguas se empeñan en criticarla. La última gran ofensa es poner un dispensador automático dentro, ¿os imagináis tal ultraje? Es mi gran orgullo de decoración y no pienso ceder, así que ya pueden decir misa.

¡Espero que os guste tanto como a mí!

lunes, 28 de mayo de 2012

Henna para libretas

Solo una semana desde la última entrada. No os acostumbréis que luego os llevaréis un chasco.

Irlanda es carísima para todo menos para los libros. Y si además tienes la suerte de pillar ofertas, te los puedes comprar con la calderilla. Bueno, pues en vez de culturizarme (eso también lo hice, pero no viene al caso), compré un libro de dibujitos de henna. Os contaría mi sorpresa al ver el precio, pero como tiendo a enrollarme, lo resumiré: originalmente costaba 26€ y a mí me salió por 3€, era una oferta que no podía dejar pasar, obviously.

Se pasó unos días en la estantería porque era tan inútil como suena, hasta que me iluminé y empecé a copiar los diseños. Desde entonces me he aficionado tanto que creo que si lo aplico en un rincón más de la casa, mi novio me echará a patadas, mareado de tanta rayita, bolita y hojita.

Para varias no será novedad, porque es mi regalo comodín, ¡pero es que es tan bonito! Modestia aparte. Compré unas libretas pequeñas (¡a 17 céntimos!), hice los dibujos que me pareció en unos papeles de colores, los pegué a las tapas y las forré con ese forro transparente con el que se protegen los libros escolares. He aquí el resultado (de bastantes horas de trabajo):



Con el tiempo me van saliendo mejor y voy puliendo detalles, por ejemplo, ahora también les pongo una cartulina por dentro para disimular el forro (no se me da precisamente bien lo de forrar, aunque por fuera quedan impecables).


Y pongo un par de diseños más porque eran de mis favoritos. "Eran" porque ya están en manos de sus nuevas dueñas, que espero que les estén dando uso, ejem. Como veréis, los motivos se repiten pero mi capacidad inventiva se limita bastante pronto y en el libro también recurren una y otra vez a las mismas formas.


¡Espero que os gusten! Otro día publicaré otros de los usos que yo les he dado a los diseños de henna.

Como dicen los chilenos, ¡chaito!

sábado, 19 de mayo de 2012

Cerezo en flor


¡Buenas tardes (o noches, a los que me leéis de aquel lado del charco)!

Vamos a ver cómo resulta la primera entrada de verdad. Para empezar va a ser mucho más sencilla de lo que pensaba. Voy con la foto, que vale más que mil palabras:


Como suele pasar con estas cosas, creí haber dado con una idea muy original y poco después descubrí que varias personas antes que yo ya habían tenido esta idea tan «original». Mi rama está hecha con el cartón de la caja de la lavadora, dibujé el diseño que quería y lo corté con un cutter; pero en las que encontré por ahí habían usado ramitas de verdad, que también me parece una idea magnífica.

Quería poner mis instrucciones propias de cómo se hacen las flores, pero las fotos eran malas y ya estaba aburrida de doblar papelitos, no las iba a repetir. Ya iré aprendiendo. Solo espero no meterme en líos por poner esta foto, que pongo sin link porque donde la encontré tampoco lo daba.

 
Y eso sería todo. Espero que os guste, yo encuentro que le da mucha vida a mi comedor. Si alguien se anima y le surge alguna duda (yo recorté muchas flores antes de conseguir que no se me separasen en dos, ¡ah! y por detrás quedan bastante feúchas, es normal), decídmelo y la intentaré resolver como buenamente pueda.

¡Hasta la próxima!


PD: Helena, que sepas que pensé en ti todo el rato, por nuestra pasión compartida por los cerezos.

viernes, 18 de mayo de 2012

¡Tachán!


Desde que tengo memoria me han gustado las manualidades. En mi adolescencia lo exploté todo lo que pude, hasta que me di cuenta de que solo a mi madre le fascinaban mis creaciones. Y dejé de hacer cosas. Un buen día, al cabo de varios años, me contrataron para un trabajo soporífero en que la mayor parte del tiempo no tenía nada que hacer y encima contaba con el visto bueno de los jefes para leer u ocupar mi tiempo de cualquier otra manera que yo estimase conveniente. Así que empecé de nuevo con las postales, por supuesto, la primera fue para mi madre.

Hace ya un par de años de esto, pero ya no he parado. Siempre tengo proyectillos in mente y, cuando no, me doy una vuelta por la web. Así es como me he lanzado finalmente con el blog. Hace mucho que me rondaba la idea pero pensaba ¿qué puedo aportar yo al mundillo si hay tantos genios? Hasta que vi que también hay muchos otros que ni fu ni fa. Espero que el mío sea al menos un intermedio entre esos dos.

¡Bienvenidos/as y gracias por leerme!