viernes, 31 de agosto de 2012

Presentando regalos 1: maniquí de periódico

Por ahí siempre se dice que el envoltorio es tan o más importante que el regalo en sí mismo. Y yo me tomo esta filosofía muy a pecho y a veces me vuelvo loca y la presentación sobrepasa con creces el presente (usando esta palabra me siento como un Rey Mago). El caso es que aunque quizás sea un exceso, no pienso dejar de hacerlo y os iré contando mis ideas.

One at a time para que me dé para varias entradas, que soy tonta pero no tanto. Empiezo con una sencilla. En Navidad hicimos un amigo invisible, me tocó Carla y le regalé una camiseta, unos pantalones cortos y unos auriculares. En cuanto tuve los regalos en las manos vi clarísimo que tenía que ser una persona, así que eso hice:


No puede ser más sencillo: un montón de bolas de papel de periódico pegadas con celo y ya está. También lo envolví con papel de periódico, así que era un poco monotonto, pero causó sensación. Es un poco deforme, pero teniendo en cuenta los materiales nobles utilizados, creo que salí airosa.

Y con esto y un bizcocho, me pierdo hasta la semana que viene.

lunes, 27 de agosto de 2012

Libro de recetas

Por fin mi hermano ha vuelto de viaje, ha abierto mi regalo y tengo vía libre para publicarlo.


Le hice un libro de recetas y fue muy laborioso. Primero preparé el libro en sí siguiendo este tutorial en vídeo (está en inglés, pero creo que las imágenes bastan) y el paso a paso en fotos del mismo autor. Yo me compliqué la existencia, como suelo hacer, usando dos telas en lugar de una y bordando las letras (es la primera vez en mi vida que bordo letras, por eso parecen de preescolar).

A continuación hice unos separadores que no son más que cartulinas de colores pegadas cada X páginas y que dividían el libro en cinco secciones. Ahora creo que con eso habría sido más que suficiente, pero como llevo mucho tiempo desesperada por intentar hacer mis propios sellos de goma, pues me lancé a ello. Casi me da vergüenza poner los resultados aquí, porque mis sellos eran unas chapucillas, pero què hi farem, ya iré perfeccionando la técnica.


En mi defensa tengo que decir que las gomas que tenía no sirven para esto, pero no tenía más y no iba a comprar, que la gracia estaba en reciclarlas. Por si acaso, cuento que el primero era una brocheta y el segundo un plato de sopa, creo que los otros están más claros.

Y aprovecho también para decir que como no tenía tinta, primero probé a estamparlos con rotuladores, pero se me deshacían las gomas, así que tuve que hacerlo con témperas y era un rollazo, tenía que ir jugando con millones de pinzas así:


Y ya está, libro de recetas terminado y entregado. Otro día más.

¡Feliz semana!

martes, 21 de agosto de 2012

Mis regalos de cumpleaños

A veces se me suben los humos y me creo el cuento de que tengo grandes habilidades, pero por suerte o por desgracia, ahí están siempre mi madre y mis hermanas para recordarme que me queda mucho por andar y que siempre me darán mil patadas en esto. Lo bueno es que voy a recibir regalazos como los siguientes el resto de mi vida.

Para mi cumpleaños me llegó un paquete gigante (y ligero, tampoco se trata de mantener a los de Correos nosotras solitas) cuyos contenidos todavía me tienen fascinada. El tamaño se debía a estas dos letras de porexpan, que deben de tener 50 cm de alto y que adornan felizmente mi comedor.

A continuación venía el regalo de mis hermanas, en este sobre multicolor:


El contenido era aún mejor, pero es personal e intransferible y nadie entendería nada.

Y por último había dos paquetitos más: unos pajaritos cosidos y bordados por mi madre. Hace más de un mes de todo esto y todavía no puedo dejar de mirarlos. Me tienen embelesada.


¿Habéis visto algún regalo mejor que estos?

¡Muchas gracias (otra vez) a las autoras!

lunes, 13 de agosto de 2012

Colgador para las llaves

Hoy una entrada breve, para variar.

Necesitaba un lugar para poner las llaves y llevaba un año dándole vueltas a proyectos complicadísimos cuando encontré una idea buena, bonita y barata en un blog. Conseguí un marco en casa de mi suegro (bueno, más bien diez marcos, él es una fuente inagotable de recursos para mis tonterías), unos ganchitos y cinta de doble cara porque ya estoy harta de agujeros. Este es mi colgador:



Por pura casualidad es del mismo color que el del otro blog, aunque su marco es mucho más bonito. No se puede tener todo. Estoy muy contenta por mi mesita de cartón, que por fin se ha liberado del peso de las llaves y por mi comedor, que con esto ya tiene decoración en todas las paredes.


En esta foto se ve la trampa del cerezo, que en realidad es una ramita, y el corazón de la puerta, que me lo mandó mi madre y tiene una A bordada. En la próxima entrega más regalos de la artista del corazón.

¡Feliz semana!

miércoles, 8 de agosto de 2012

Lámpara de cartón I

Casi dos semanas. Supongo que es bueno porque he tenido mucho trabajo pero ahora ya tenía ganas de ponerme y me estoy escaqueando un ratillo.

En esta entrada quería poner el regalo de mi hermano, pero se ha ido de viaje sin abrirlo y me ha hecho la pata polvo. Así que buscando en el baúl de los recuerdos he encontrado lo que le hice el año pasado y aunque las fotos vuelven a ser un poco malas, estoy muy contenta con la lámpara (y él más):



La copié de una tienda de diseño y por supuesto que la original era más perfecta y más sólida, pero no se puede tener todo, lo mío es como una copia china.

No tiene ninguna ciencia. Cogí una caja de cartón de vinos y le corté la silueta de la lámpara. La idea inicial era pintar la caja, pero luego me gustó que se viese que era una caja de vino y los dibujitos que tenía, así que quedó tal cual venía. Como no me decidía entre papel amarillo o blanco (el primero quedaba mal cuando estaba apagada y el segundo daba una luz muy fea cuando estaba encendida), le puse de los dos, uno encima de otro.

Os pongo otra foto un tanto gratuita, pero en la que se ve la lámpara encendida y apagada, que cambia mucho la cosa.


Por suerte o por desgracia, no tengo fotos de la chapuza que hice para aguantar la bombilla. Era una maraña de alambres que atravesaba el casquillo para sujetarlo; como era un poco endeble, para poner la bombilla con comodidad aproveché una puertecilla que había detrás de la caja (en realidad es la parte delantera y esas aberturas son para que se vean las etiquetas de los vinos).


También se ve en esa foto que hice un agujerito en una esquinita para pasar el cable. Y eso sería todo respecto a la lámpara.

Como soy perfeccionista y detallista hasta decir basta (aunque a veces me tengo que rendir ante la evidencia y aceptar que disto mucho de la perfección, como pasó con los alambres), no me conformé con eso y en un insulto a la inteligencia de mi hermano, y más que nada para hacer el chiste, le hice unas instrucciones de uso copiando las de una famosa tienda que espero que reconozcáis:


Sí, en el punto 2 se me olvidó la mano y está atravesada, ya he admitido que no soy perfecta.

¡Espero que os guste!