lunes, 27 de mayo de 2013

Caja de cartón y periódico

Ay, que últimamente no acabo nada de lo que empiezo, no es que me haya olvidado del blog. Para que sepáis que no he desaparecido, tiro de viejas creaciones.



Esta caja es de la época dorada del cartón en mi vida. Hice una estructura bien básica, con la tapa que encajaba y luego todo el trabajo estuvo en cortar el papel de periódico, doblarlo para hacer tiras "iguales" y poco más. Forré el cartón con las tiras y mucha cola (siempre me fascina la cantidad de cola blanca que se usa para cualquier cosa de estas) y le puse la cuerdecita más por decoración y porque la Dremel era nueva y quería jugar con ella, que por otra cosa.


Bueno, y como fue un regalo llevaba la imprescindible postal con los motivos de henna de las libretas, que es lo que se ve en esta segunda imagen.

Nada más por hoy, espero acabar algo de lo que voy haciendo y no dejaros abandonados mucho más tiempo :)


sábado, 11 de mayo de 2013

Salvamanteles de corchos


Sí, este es poco original, está en todas partes, pero es que me hacía mucha gracia. Pensé que había elegido la forma fácil de hacerlo, pero atravesar cada corcho con el taladro fue todo un desafío. Y luego tuve que inventarme una "aguja" a base de alambre y celo para poder pasar la cuerda, os dejo un par de fotos más para que veáis el conjunto y cómo até las cuerdas:





La tetera y las tacitas son una monada, ¿verdad?


miércoles, 1 de mayo de 2013

Lámpara de tazas

Me costó dos años, pero finalmente acabé la lamparita de tazas:


Utilicé tres tazas y tres platos, una pantalla, la carcasa de un boli, una tapa de un bote de crema (para la base, le hice un agujero para que saliese el cable) y el sistema eléctrico (cable, enchufe, interruptor y casquillo).

Agujerear las tazas fue, sin duda, la parte más difícil. Hay que poner una cruz de cinta aislante y taladrar en el centro para que, en teoría, no se rompa la cerámica. A mí no me quedó precisamente pulido, se me descascarillaron todas las piezas:


Pero como no se iba a ver, no le di importancia. Y el otro problema que me surgió fue aguantar el boli. Pensaba que quedaría encajado, pero bailaba muchísimo, así que recurrí otra vez a mi mezcla de harina y agua (no, no tuve paciencia para esperar y comprar masilla). Pero, oh, olvidé que en Chile la harina suele venir con levadura, y después de tener la lámpara encendida un par de minutos, pasó esto:


¡La masa se me escapaba! ¡Era monísima! Aunque la odié un poco porque me había costado dejarla planita y aguantar el boli donde quería...

¿No es una cucada de lámpara?


viernes, 26 de abril de 2013

Mesa de neumáticos (y llanta)

Entrada fugaz. Esta no es idea mía, pero como estaba en mi casa, me la apropio.



No todo el mundo tendrá acceso a una llanta, pero a un par de neumáticos sí... Un vidrio redondo hecho a medida, unas gomas para que no se resbale y ¡tachán! una mesa de centro genial.

¡Feliz fin de semana!
 

miércoles, 17 de abril de 2013

Cabezal de cartón

Otra cosa muy antigua que no sé por qué no había publicado antes.

Por desgracia, nunca le pude hacer una foto en su lugar y Carla se cambió de habitación y pronto quedó obsoleto (por espacio), pero espero que sirva esta imagen:


Fue al principio de mi fiebre cartonera (que ya se me pasó, más o menos) y lo empecé con mucha ilusión, pero al acabar de recortar la primera curva con el cúter, ya casi tenía ampollas en las manos y estaba hasta el gorro. Por suerte tenía deadline (el cumpleaños de Carla) y no fue un proyecto abandonado a medio camino. Lo que sí me vi incapaz de acabar fue la parte de abajo que, como veréis, está interminada. En mi defensa he de decir que también fue porque pensé que le daría un pelín de estabilidad y porque prácticamente no se iba a ver con el colchón.

La entrega fue muy divertida: para empezar, crucé medio Santiago en metro con este armatoste, pasando bastante vergüenza. La gente me miraba con mucha curiosidad pero poca simpatía (y eso que no fui en hora punta) y un niño de unos tres años se lanzó contra él con todas sus fuerzas e intentó arrancarle las bolitas, no sé cómo lo salvé. Finalmente, las pasé canutas para subirlo por la escalera y esconderlo en una bañera sin que se me doblase ninguna esquina. La recompensa es que a Carla le gustó y que se partió cuando tuvo que buscarlo en el baño.

Me estoy planteando hacerme uno para mi habitación.



lunes, 8 de abril de 2013

Caja de té

Hoy una breve, que os voy a aburrir.

Después de tener aparcada durante meses esta cajita para tés de cartón (parece contrachapado de madera, en Chile se llama cholguán), por fin la pinté:

 

Y otra vez jugué con las capas: una pasada de acrílico marrón, un par de capas de blanco y prou. Lo hice con una brocha pequeña y al principio no estaba muy convencida de que se viesen las marcas de los pelos, pero me acabó gustando mucho. Las manchas que se ven las conseguí mezclando el blanco con marrón y ocre sin diluirlo del todo. Al final lijé un poco los bordes.

El diseño de las flores no es mío, ojalá, es copiado de William Morris. Ya me gustaría a mí dibujar algo parecido a lo que él hacía.

¡Hasta la próxima semana!

lunes, 1 de abril de 2013

Mesa de periódicos

Pues continúo con mi ya antiguo comedor. Vamos a por la mesa de periódicos. En mi cabeza era para una esquinita pintoresca con una lámpara monona y/o una plantita, pero luego resultó que trasladamos la tele al comedor y la Play no se podía quedar en el suelo, así que ahí acabó mi mesita:


Y estos son los ingredientes: un montón de periódicos viejos (¡muchos! Para esta mesita, que hace unos 50 cm, habrá más de cuarenta diarios), un par de tablas (a las que les hicimos cuatro agujeros teniendo en cuenta el ancho del periódico) y una cuerda muy resistente.

Pusimos la tabla de debajo con las cuerdas ya pasadas en el suelo y apilamos los diarios lo más pulcramente que pudimos, uno del derecho y otro del revés, para que no abultasen por un lado;  luego pusimos la tabla de encima, pasamos las cuerdas y yo me senté encima para que Gonzalo, a base de fuerza bruta, las tensase todo lo posible.

Y ya está. En teoría la íbamos a ir alimentando de periódicos para que ganase altura (fue decepcionante cuando vimos lo bajita que quedaba a pesar de las montañas de papel acumuladas), pero se quedó así. No tengo ninguna foto decente, así que os cuelo esta, con encuadre pésimo y hecha con el móvil, para que veáis el conjunto. No preguntéis por la llanta, que es mi próxima entrada. Para los cables también tenía un plan: dado que no se me ocurría cómo ocultarlos, pensé en realzarlos, pintándolos de colores o poniéndoles unos muñequitos escaladores o algo así. Otra idea que no se concretó...

¡Que tengáis una buena semana!

lunes, 18 de marzo de 2013

Sofá de palés

¡Cuantísimo tiempo sin pasarme por aquí! Seguro que ya pensábais que había abandonado el blog. Pues no, aquí estoy otra vez, solo han sido unos meses sabáticos.

Tampoco tengo muchas cosas para enseñar, pero algo hay. Empiezo a gran escala, con el sofá de palés (pallets, palets, o como sea), que en realidad ya lleva mucho tiempo hecho y amenacé con él muchas veces.

 
Conseguí por fin dos palés. Lo primero fue cortar uno para adaptarlos al tamaño del colchón. Después los unimos entre sí mediante tablas atornilladas por debajo a ambos lados. Y finalmente calculamos la medida de las patas para que el conjunto (colchón+palé+pata) hiciese 50 cm de altura. Las patas son en realidad una viga divida en 9 partes (sí, 9 patas son muchas patas, demasiadas, pero estábamos un poco paranoicos).

Para el colchón y el respaldo hice fundas extraíbles a medida para sacarlas y lavarlas fácilmente. El respaldo son dos trozos grandes de espuma con un par de cojines cosidos por debajo de la tela (no los que se ven en la foto, esos son para decorar y acomodarse).

Al final no se parece mucho a lo que tenía en la cabeza, pero me gusta. En todo caso, por si a alguien le sirve, si lo hiciese de nuevo recomendaría: no usar un colchón de muelles sino uno de lana o cojines más duros porque se deforma por el lado donde quedan las piernas; y el respaldo debería ser más mullido, con la espuma más blanda y/o con muchos más cojines.

¡Espero que os guste!