miércoles, 1 de mayo de 2013

Lámpara de tazas

Me costó dos años, pero finalmente acabé la lamparita de tazas:


Utilicé tres tazas y tres platos, una pantalla, la carcasa de un boli, una tapa de un bote de crema (para la base, le hice un agujero para que saliese el cable) y el sistema eléctrico (cable, enchufe, interruptor y casquillo).

Agujerear las tazas fue, sin duda, la parte más difícil. Hay que poner una cruz de cinta aislante y taladrar en el centro para que, en teoría, no se rompa la cerámica. A mí no me quedó precisamente pulido, se me descascarillaron todas las piezas:


Pero como no se iba a ver, no le di importancia. Y el otro problema que me surgió fue aguantar el boli. Pensaba que quedaría encajado, pero bailaba muchísimo, así que recurrí otra vez a mi mezcla de harina y agua (no, no tuve paciencia para esperar y comprar masilla). Pero, oh, olvidé que en Chile la harina suele venir con levadura, y después de tener la lámpara encendida un par de minutos, pasó esto:


¡La masa se me escapaba! ¡Era monísima! Aunque la odié un poco porque me había costado dejarla planita y aguantar el boli donde quería...

¿No es una cucada de lámpara?


1 comentario:

  1. Si que es una monada tanto la propia lámpara, como el mini caniche que se asoma en la taza superior, jeje, que gracioso.

    Besos,

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